"¡Que Dios castigue con toda clase de castigos a esa mujer que en este mismo instante posee aquello que me es más querido en este…
Mi última carta es
“para dejar mi vestido amarillo
mi escudo de armas
mis cincuenta y una perlas
mis poemas y mis cartas
a aquel que una tarde de enero,
en Piazza San Marco,
se miró en mis ojos
sin decirme nada…
mi escudo de armas
mis cincuenta y una perlas
mis poemas y mis cartas
a aquel que una tarde de enero,
en Piazza San Marco,
se miró en mis ojos
sin decirme nada…
Fuente: digitalplural.com.mx