"(A Federico Klemm, en memoria) Desde siempre, doble: torbellino, movimiento espiral, helicoide, dinámica del espacio; peregrino, partida y regreso al origen, al centro. ¿Por qué…
Grosmont Castle: The Great Chimney (I)
“Pensar el mar, ante paredes de piedra,
el mar inundando las esquinas,
las casas, los cuartos donde se ama o mata.
Bajo el agua, una luz.
Iluminado, alguien flota entre papeles y tintas negras, rojas.
El mar es cuanto se sabe y no,
inteligencia y catástrofe, aislamiento y cortejo;
una respiración antigua, una cópula sin medida,
lo ancho, lo balsámico y lo cruel,
lo que muere y se convierte en sólo fondo.
Allí van a dar los restos de algún dios, de la lluvia.
No hay otro modo de llegar a Jerusalén
– dijeron –
pero, ¿quién es capaz de tal cansancio?
el mar inundando las esquinas,
las casas, los cuartos donde se ama o mata.
Bajo el agua, una luz.
Iluminado, alguien flota entre papeles y tintas negras, rojas.
El mar es cuanto se sabe y no,
inteligencia y catástrofe, aislamiento y cortejo;
una respiración antigua, una cópula sin medida,
lo ancho, lo balsámico y lo cruel,
lo que muere y se convierte en sólo fondo.
Allí van a dar los restos de algún dios, de la lluvia.
No hay otro modo de llegar a Jerusalén
– dijeron –
pero, ¿quién es capaz de tal cansancio?
Fuente: digitalplural.com.mx