"Quiero decirte, Wolfgang Amadeus, hermoso y fiel amigo, que esta tarde de lluvia me han hablado todos tus violoncelos: comentaban aquellos viejos días de salitre…
Donde las manos de la amada, con su destreza, protagonizan una hermosa aventura
“Hablan, cantan, respiran,
amanecen.
Vuelan, indagan, dudan,
se cobijan.
Averiguan, descubren,
se apresuran.
Amurallan, acechan,
se confían.
Avanzan, acometen,
se detienen.
Disimulan, conspiran,
se deslizan.
Prosiguen, se demoran,
permanecen.
Acosan, se apoderan,
domestican.
Dilapidan, incendian,
se enardecen.
Ya persiguen,
ya insisten,
ya arrecian,
ya se ensañan,
ya rinden,
ya derrocan.
Ya vendimian.
Ya desisten,
renuncian,
se someten.
Ya proclaman la noche y se serenan.
Ya conducen,
invitan,
acompañan.
amanecen.
Vuelan, indagan, dudan,
se cobijan.
Averiguan, descubren,
se apresuran.
Amurallan, acechan,
se confían.
Avanzan, acometen,
se detienen.
Disimulan, conspiran,
se deslizan.
Prosiguen, se demoran,
permanecen.
Acosan, se apoderan,
domestican.
Dilapidan, incendian,
se enardecen.
Ya persiguen,
ya insisten,
ya arrecian,
ya se ensañan,
ya rinden,
ya derrocan.
Ya vendimian.
Ya desisten,
renuncian,
se someten.
Ya proclaman la noche y se serenan.
Ya conducen,
invitan,
acompañan.
Fuente: digitalplural.com.mx