"Salí del hotel, tomé un taxi, tuve que huir con helada locura de la ciudad que amaba. No volverían a detenerse en ella los pasos…
Tú, otra vez
“Que no hayas existido,
que no existas,
que no hayas de existir jamás,
nada importa;
nunca sabré perderte.
que no existas,
que no hayas de existir jamás,
nada importa;
nunca sabré perderte.
Fuente: digitalplural.com.mx