"Extraño despertar. Abro el armario y encuentro la toalla de aquella lluvia de verano contigo. Abro el armario y encuentro ropa de entonces, tan tibia…
Tú, otra vez
“Que no hayas existido,
que no existas,
que no hayas de existir jamás,
nada importa;
nunca sabré perderte.
que no existas,
que no hayas de existir jamás,
nada importa;
nunca sabré perderte.
Fuente: digitalplural.com.mx