"Sin saber por qué, has vuelto, y miras la tarde soleada: la misma enredadera verde, las flores junto al muro, la verja de hierro carcomido,…
Tu casa
“Tu casa aparece en mi sueño.
Un aire pequeño habita sus rincones
y a veces se duerme
y parece que no está.
Yo paseo por ella descalza,
cubierta apenas
por una camisa blanca
de algodón.
Y hacemos a menudo
zumos de naranja y negros cafés
y tostadas crujientes y mermeladas
de ciruela de melocotón de fresa…
Y son infinitamente dulces
tus labios.
Pero lo cierto
es que no existes y tu casa
es un sueño de mentira,
un antojo, este poema.
Un aire pequeño habita sus rincones
y a veces se duerme
y parece que no está.
Yo paseo por ella descalza,
cubierta apenas
por una camisa blanca
de algodón.
Y hacemos a menudo
zumos de naranja y negros cafés
y tostadas crujientes y mermeladas
de ciruela de melocotón de fresa…
Y son infinitamente dulces
tus labios.
Pero lo cierto
es que no existes y tu casa
es un sueño de mentira,
un antojo, este poema.
Fuente: digitalplural.com.mx