"Oh la hermosura de la luz, que habla sin palabras, y toca sin llegarse, y nos sabe aromar sin ser jara ni de rosa forma…
El muro
“El peregrino llega junto al muro,
ya sin aliento, apoya en él las manos
y la frente, buscando refrigerio:
más pronto las aparta, que unas manos
y una encendida frente
lo sostienen del otro lado.
ya sin aliento, apoya en él las manos
y la frente, buscando refrigerio:
más pronto las aparta, que unas manos
y una encendida frente
lo sostienen del otro lado.
Fuente: digitalplural.com.mx