"Vivir ha sido arduo. La lengua de la angustia como un áspid sobre la piel enferma. Sobre la piel que tiembla. Contra esa turbiedad, contra…
Elogio de la quietud
“Nada tienes que decir, después
de tantos años de inútiles esfuerzos
por nombrar lo indeciso.
Te ayudan a saberlo un puñado
de libros, la atroz benevolencia
que adiestra tu mirada,
los continuos achaques, la soledad
y los amigos.
Tu corazón pervive
como aguardan las piedras
en la orilla del río.
Son hermosas y limpias como tardes de otoño.
La suave tolerancia que propicia la edad
te permite mirarlas con un resto
de emoción, te induce
a compartir su invisible desgaste
con indiferencia.
de tantos años de inútiles esfuerzos
por nombrar lo indeciso.
Te ayudan a saberlo un puñado
de libros, la atroz benevolencia
que adiestra tu mirada,
los continuos achaques, la soledad
y los amigos.
Tu corazón pervive
como aguardan las piedras
en la orilla del río.
Son hermosas y limpias como tardes de otoño.
La suave tolerancia que propicia la edad
te permite mirarlas con un resto
de emoción, te induce
a compartir su invisible desgaste
con indiferencia.
Fuente: digitalplural.com.mx