"Háblame de tus venas y la espuma amarillenta de las lágrimas. Háblame del torrente salobre que los dioses desdeñan. Escucha la marcha de la muerte…
He visto
“He visto atardecer tu rostro
en el desvío de unos labios
y al brillo del jazmín.
He visto como a pesar de tu aparición
sobre los cuerpos,
piensas en el fuego y la sangre confundidos.
He visto
que para tu silencio no bastan soledades
ni voces destruidas
y que en un llanto sostienes
las vigilias del alba.
A lo lejos,
mil azucenas te miraban
como en una angustia de hueso.
en el desvío de unos labios
y al brillo del jazmín.
He visto como a pesar de tu aparición
sobre los cuerpos,
piensas en el fuego y la sangre confundidos.
He visto
que para tu silencio no bastan soledades
ni voces destruidas
y que en un llanto sostienes
las vigilias del alba.
A lo lejos,
mil azucenas te miraban
como en una angustia de hueso.
Fuente: digitalplural.com.mx