Pasas las horas mirándote las manos. En esta oscuridad tus manos son el fuego y las antorchas. Hay un presentimiento que roza las paredes de…
Corto
4,677 poemasTodas las calles de aquella noche iban al cielo. Ella surgió del fondo de su vaso. Quiso beber con él sin prisa. Quiso saber su…
De una corona de agua, en la otra vida, cuando era nieve despertar y plata morirse poco a poco en cada mata de la montaña…
Púrpura ostenta, disimula nieve, entre malezas peregrina rosa, que mil afectos suspendió frondosa, que mil donaires ofendió por breve. Madre de olores a quien ambas…
Luz azulada y besos distraídos, amnesia momentánea, afuera llueve. Siluetas, siluetas de días desaparecidos, alardear de vida, sin telones, con butacas inmóviles. Humo de cigarrillos,…
Para ir decapitando monumentos hace falta el silencio, los santones hicieron sus columnas pero no tienen estandartes. Qué lugar daremos a cada quién en nuestra…
Estas manos mías conocen la ascención suprema y la más burda ignominia. Son como dos relámpagos audaces o como dos humildes golondrinas cautivas. Se entrecruzan…
Telarañas oscuras, cárcel amarga, sombras luctuosas, arena, tumba que adviene en cada escalón sin sentido bajado a escondidas, ocultando el rostro para negar un nuevo…
Claro que es verdad que tú le miras, claro que es mentira que te ve, claro que es igual el dos que el uno, claro…
Nadie, ni el silencio me abre como tú, ni el tiempo.
17 de diciembre de 1993 Cuando paso por los pasillos limpios de ginecología veo a las mujeres desnudas y sin pechos sobre las blancas camas.…
El perturbado camina por el pasillo con una vela en la mano. Entre la velocidad y la luz de su paso se ven sus lágrimas…