Cuando era como vos me enseñaron los viejos y también las maestras bondadosas y miopes que libertad o muerte era una redundancia a quien se…
Largo
1,977 poemasA Eva Tóth El primer día la mujer repitió en voz baja las palabras: «Hágase la luz» al abrir las persianas, descolgó una botella de…
MAYO HUNDIÓ TREINTA y un garfios en mi espalda Cómo explicarlo: el mundo solía esperarme a la vuelta de la esquina deseable por lejano inmerecido…
Me he decidido a vivir y creo afirmar que mis latidos se convencieron de ello He tenido ofrecimientos sinceros para cohabitar /la extremidad de una…
El silbato de las hirvientes jarrillas rompe el silencio oloroso a cebolla en las limpias y pacíficas cocinas que se llenan de su música arcaica…
Me encojo en mi guarida; me atrinchero en mis precarios bienes. Yo, que aspiraba a ser arrebatada en plena juventud por un huracán de fuego…
Tristeza, escarabajo de siete patas rotas, huevo de telaraña, rata descalabrada, esqueleto de perra: Aquí no entras. No pasa. Ándate. Vuelve al sur con tu…
LIBRO hermoso, libro, mínimo bosque, hoja tras hoja, huele tu papel a elemento, eres matutino y nocturno, cereal, oceánico, en tus antiguas páginas cazadores de…
A mi hermana Nidia ('...su nombre, Nidia, brilló en las más altas torres por muchos años '.) Cuando se dieron cuenta, la tragedia ya había…
NOCTURNO III Una noche una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de älas, Una noche en que ardían en la sombra…
A mi madre y a mis hermanas Cuando me sobrevenga el cansancio del fin, me iré, como la grulla del refrán, a mi pueblo, a…
Si baylas, no miro miembros tan sueltos en tus ninfas... ribera Gaditana, ni passos hazia Venus tan resueltos Bocángel I Quiero acordarme de una ciudad…