Aquí queda el océano: los pesqueros que abandonó Somoza. Aquí, la costa: el algodón, bananos, caña de azúcar, caucho, cacao, ganado y paludismo. Mas acá,…
Largo
1,977 poemasEstábamos tranquilos, dulces y agradecidos con nuestras simples vísceras que nos dieron pretexto para satisfacerlas. Y estábamos haciéndolo contentos. Y he aquí que de pronto,…
Total, no pasa nada: me desangro. Sé que mi hemoglobina derramada es como una escupida de borracho frente a la bomba atómica: total: no pasa…
¿Qué era, decidme, la nación que un día reina del mundo proclamó el destino, la que a todas las zonas extendía su cetro de oro…
Más suave que la pera en Cuba es la gratísima guayaba , al gusto lisonjera, y la que en dulce todo el mundo alaba, cuya…
I Morir es... Una flor hay, en el sueño -que, al despertar, no está ya en nuestras manos-, de aromas y colores imposibles... Y un…
I Por una de esas raras reflexiones de la luz, que los físicos explicarán llenando de fórmulas un libro... Mirándome las manos -como hacen los…
A Miguel Sawa Se perdió en las vagas selvas de un ensueño, y sólo de espaldas la vi desde lejos... Como una caricia dorada, el…
A Silvio Rebello El hada pequeñita de las piedras preciosas que vive en un coral busca al gnomo que habita la corteza rugosa de un…
Quedo, muy quedo penetré a tu alcoba y ahogando el rumor de mis pisadas. avancé... Ya la luz desfallecía. El aposento sumergido estaba en una…
Ya estoy solo, mi amor. Tras el penoso ascender por atajos y quebradas domino la extensión del mar ruidoso, cuyas olas se rompen en cascadas…
Me detuve en la entreabierta puerta de mi oscuro hogar y besó mi boca yerta aquella bendita puerta que me convidaba a entrar. Mi corazón…