Tus ojos medievales, quizá grises quizá verdes, y los ojos azules mencionados en la literatura occidental. Palabras inapropiadas como pingüinos en el Sahara, y el…
Largo
964 poemasA cocachos aprendí mi labor de colegial en el Colegio Fiscal del barrio donde nací. Tener primaria completa era raro en mi niñez (nos sentábamos…
A don Porfirio Vásquez A. Ritmos de la esclavitud Contra amarguras y penas. Al compás de las cadenas Ritmos negros del Perú. De África llegó…
Talara, no digas yes, Mira al mundo cara a cara; soporta tu desnudez ... y no digas yes, Talara. Mi raza, al igual que tú…
Pasarán pasarán las horas con su bastón de siglo en el acordeón de Espronceda en elipse de carbón trae minutos de cueva segundos disueltos en…
Te he amado En ti y en otros amantes Bajo cada piel Encontré un carrusel de manos Una sed de mar en los costados Y…
A Roberto Cea y compañía. De nuevo vienen los patriarcas Con sus pantuflas de polvo Y su diarrea falaz Vienen temerosos Su aldea es asaltada…
He pensado que acaso ni presientes cuánto silencio encierra mi silencio, cuánta pena encendida anda exhalando como ásperos aromas en el viento, cuánta impotencia espera…
Pero la imagen de una mano espuñando un erizo sugiere la derrota de la escritura como disponibilidad. El sentido, aquí, es lo sentido y lo…
Hoy recuerdo a los muertos de mi casa. Al primer muerto nunca lo olvidamos, aunque muera de rayo, tan aprisa que no alcance la cama…
Me encojo en mi guarida; me atrinchero en mis precarios bienes. Yo, que aspiraba a ser arrebatada en plena juventud por un huracán de fuego…
Oye ladrar los perros que indagan el linaje de las sombras, óyelos desgarrar la tela del presagio. Escucha. Alguien avanza y las maderas crujen debajo…