"¿Cómo era Dios mío, cómo era? JUAN R. JIMÉNEZ La puerta, franca. Vino queda y suave. Ni materia ni espíritu. Traía una ligera inclinación de…
Mediano
917 poemasmuniciones de azufre pájaros sangrientos sobre los cielos de Beirut el gas paraliza los nervios, y el reino de los niños es entonces, el juego…
LXVIII Buscaba Madalena pecadora un hombre, y Dios halló sus pies, y en ellos perdón, que más la fe que los cabellos ata sus pies,…
Dejo en su tumba unas cuantas palabras húmedas y silenciosas como un gato. Para la tumba de Anaïs Nin. Para su pelo que nunca conocí…
Estrellas que entre lo sombrío, de lo ignorado y de lo inmenso, asemejáis en el vacío, jirones pálidos de incienso, nebulosas que ardéis tan lejos…
"La noche del mundo: ¡qué largos cabellos!... Los suelta en la torre, la torre del viento. Los peina en el valle, los trenza en el…
A J. de j. Núñez y Domínguez A mi paso y al azar te desprendiste como el fruto más profano que pudiera concederme la benévola…
Pintada, no vacía: pintada está mi casa del color de las grandes pasiones y desgracias. Regresará del llanto adonde fue llevada con su desierta mesa…
Recoge ya en el seno el campo su hermosura, el cielo aoja con luz triste el ameno verdor, y hoja a hoja las cimas de…
En el café de Chinitas dijo Paquiro a su hermano: «Soy más valiente que tú, más torero y más gitano». En el café de Chinitas…
Igual que las fotografías, los abrazos o recuerdos, el sexo es poco más que un miedo, uno más entre los tantísimos trucos que trabajosamente acunamos,…
Había que ver a este emigrante balbucir verbos de yiddish a español, había que verlo entre esquelas y planas y bolcheviques historias naufragar frente a…