La hora del presentimiento Una fragancia a carne gloriosa se disuelve sobre la luminosa fiebre de mis tejidos, como un embrujamiento celeste que me envuelve…
Largo
1,977 poemas"Maldiciendo su destino como Glauco, el dios marino, mira, turbia la pupila de llanto, el mar, que le debe su blanca virgen Scyla. Él sabe…
Poeta provinciano, pajarero, vengo y voy por el mundo, desarmado, sin otrosí, silbando, sometido al sol y su certeza, a la lluvia, a su idioma…
Y aunque la vida murió, nos dejó harto consuelo su memoria. Jorge Manrique Si como afirma Borges todos los hombres son el mismo hombre, aurora…
Todos vamos al centro de la pira, pero no con iguales andaduras: unos van más aprisa porque saben el atajo seguro y no lo dicen;…
El portón se abre el día entero pero en la noche yo mismo lo cierro. No espero ningún visitante nocturno a no ser el ladrón…
Aquí hay un tibio lecho de perdón y condenas -injurias del amor- para la insomne rebeldía del Pródigo. Sí. Otra vez como antaño alguien se…
El que a su mujer procura Dar remedio al mal de madre, Y ve que no la comadre Sino que el Cura la cura, Si…
I Como caballo salvaje, saltando de nube en nube, corre inquieto, baja y sube sin frenos y sin rendaje; tenido fue por mensaje de celestiales…
"Quisiera regalarte un pedazo de mi falda, hoy florecida como la primavera. Un relámpago de color que detuviera tus ojos en mi talle - brazo…
Me detuve en la entreabierta puerta de mi oscuro hogar y besó mi boca yerta aquella bendita puerta que me convidaba a entrar. Mi corazón…
Una selva suntuosa en el azul celeste su rudo perfil calca. Un camino. La tierra es de color de rosa, cual la que pinta fra…