Si atraviesas las estaciones conservando en tus manos hechas cántaro la lluvia de la infancia que debíamos compartir, nos reuniremos en el lugar en donde…
Largo
1,977 poemasPara qué me preguntas. Todos moriremos. Eso no me ayuda. No, realmente no. Gunnard Ekelof Lo que importa es estar vivo y entrar a la…
Un grito, un grito, un grito más duro que el dentado cuerno curvado del dorado escarabajo mimetizado entre las cañas de oro; más invasor que…
Y si me da la gana de atravesar a nado el enorme río? Y si me da la gana de empinarme más que la girafa?…
Ésta era otra casa. La de los muchos patios: el patio de las ceremonias y los grandes; el patio de los huéspedes bienvenidos; el patio…
(Variaciones sobre un antiguo mito de los indígenas de la isla de Pascua) . El agua marina se convirtió en espuma de playa; la espuma…
Tú no puedes volver atrás porque la vida ya te empuja como un aullido interminable. Hija mía es mejor vivir con la alegría de los…
¿Oyes el mar? Eternamente estaremos escuchándolo. Lo llevaremos dentro como la sangre, como la paz como te llevo a ti misma. Todo, todo irá acabando:…
¿Y a ti qué te diré, río del alma, cántaro de mi sed, jardín cerrado? ¿Y a ti qué te diré, mujer que dejas tu…
Siento que hubo de todo en este fuego a una mano del cielo a una mano del piso a una mano en la mano. Abajo…
¡Hermano, hoy estoy en el poyo de casa, donde nos haces una falta sin fondo! ................................................................ Oye, hermano, no tardes en salir. ¿Bueno? Puede inquietarse…
La luz vaga... opaco el día, la llovizna cae y moja con sus hilos penetrantes la ciudad desierta y fría. Por el aire tenebroso ignorada…