Lo más atroz de la infancia es la sumisión. Casi al filo de lo irreparable.
Corto
4,677 poemasDice Rubén que quiere la eternidad, que pelea por esa memoria de los hombres para un siglo, o dos, o veinte. Y yo pienso que…
El carro del Señor, arrebatado de noche, en tempestad que ruge y crece, los cielos de los cielos estremece, entre los torbellinos y el nublado.…
a Diego Granados Los días se parecen a los pájaros -vienen y luego van- y siempre dejan una herida de luz. Huele a musgo su…
Y la noche terrible se te entrará en los huesos. (Acaso en nuestras horas de amor lo presentiste). En tu morada oscura, la canción de…
Un hombre es el paisaje de las ciudades que ama: Sus callejones lentos, sus fuentes musicales, sus estanques secretos, sus arduos laberintos, sus plazas numerosas,…
He de morir de mi muerte, de la que vivo pensando, de la que estoy esperando y en temor se me convierte. Mi voz oculta…
Estoy en esa edad en la que un hombre quiere, por encima de todo ser feliz, cada día. Y al júbilo prefiere la callada alegría…
Urnas plebeyas, túmulos reales Penetrad sin temor, memorias mías, Por donde ya el verdugo de los días Con igual pie dio pasos desiguales. Revolved tantas…
"Solo en el mundo con mi media oreja y una cortada flor en el semblante bajo a la mina honda del diamante que no tiene…
Hoy cuando se me mueren los amigos sólo mueren sus nombres. ¿Cómo aspirar, desde el violento pozo, abarcar más que las tipografías, resplandor de negruras…
Fina es la lámina, casi transparente. La lámina de azúcar que separa tus labios. Por allí se fue mi corazón relamiéndose las heridas.