Tu cuerpo dormido me lo dice todo, como el mar de aquella tarde que no volví a ver. Y yo te miro como si te…
Largo
693 poemasYo quiero llorar a veces furiosamente por no sé qué, por algo, porque no es posible poseerte, poseer nada, dejar de estar solo." Jaime Sabines.…
La hija acompañando a la madre cuya primavera ha pasado, es como el verano acompañando al invierno. El calor y el frío dialogando. Policromos vasos…
El vano intento de asegurar la puerta con una espina de pescado. Los oblicuos, pardos obreros agrupados en el claro de luna. Un niño. (¿Aviso?…
Ahora debía yo también comerme una manzana, si hubiera estado a solas conmigo mismo, visto ya lo que no debía verse, esto y aquello oculto…
¿Vienes? Me llega aquí, pues que suspiras, un soplo de las mágicas fragancias que hicieron los delirios de las liras en las Grecias, las Romas…
I ¡Ea! apretad esas cinchas y apercibid los overos; y que ya tasquen los potros el bocado de los frenos. Preparad las jabalinas, poned traílla…
Metro mágico y rico que al alma expresas llameantes alegrías, penas arcanas, desde en los suaves labios de las princesas hasta en las bocas rojas…
Rey de los hidalgos, señor de los tristes, que de fuerza alientas y de ensueños vistes, coronado de áureo yelmo de ilusión; que nadie ha…
El varón que tiene corazón de lis, alma de querube, lengua celestial, el mínimo y dulce Francisco de Asís, está con un rudo y torvo…
¡Ya viene el cortejo! ¡Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines, la espada se anuncia con vivo reflejo; ya viene, oro y…
I De D. Luis de Góngora y Argote a D. Diego de Silva Velázquez Mientras el brillo de tu gloria augura ser en la eternidad…