La pasión con que te adoro es la espléndida pureza de las flores del altar, es el lánguido desmayo que domina a los amantes cuando…
Mediano
5,364 poemasYa no puedo dudar... Diste muerte a mi cándida niñez, toda olorosa a sacristía, y también diste muerte al liviano chacal de mi cartuja. Que…
¡Oh pobres almas nuestras que perdieron el nido y que van arrastradas en la falsa corriente del olvido! Y pensar que extraviamos la senda milagrosa…
En los prados de tu huerto a la luz del plenilunio se moría cada flor; y concurriendo a una extraña complicidad de infortunio, en el…
A Alfonso Cravioto Fuérame dado remontar el río de los años, y en una reconquista feliz de mi ignorancia, ser de nuevo la frente limpia…
Amiga que te vas: quizá no te vea más. Ante la luz de tu alma y de tu tez fui tan maravillosamente casto cual si…
Para Bohemio Amanece: se iluminan los vetustos Lepontinos, los aldeanos llevan leche en los jarros blanquecinos, y en los aires se dispersan de los pájaros…
A Artemio de Valle-Arizpe. Sus ventanas floridas, que miran al oriente, llevan buena amistad con las auroras que, como primicias fúlgidas, esmaltan al campo de…
Ya que tu voz, como un muelle vapor, me baña y mis ojos, tributos a la eterna guadaña, por ti osan mirar de frente el…
A fuerza de quererte me he convertido, Amor, en alma en pena. ¿Por qué, Fuensanta mía, si mi pasión de ayer está ya muerta y…
(A Eduardo J. Correa) Tenías un rebozo en que lo blanco iba sobre lo gris con gentileza para hacer a los ojos que te amaban…
Tierra mojada de las tardes líquidas en que la lluvia cuchichea y en que se reblandecen las señoritas, bajo el redoble del agua en la…