¿Cómo será esta sed constante de veneros femeninos, de agua que huye y que regresa? ¿Será este afán perenne, franciscano o polígamo? Yo no sé…
Mediano
5,364 poemasA José Juan Tablada. Hasta el ángulo en sombra en que, al soñar los leves sueños de la mañana, funjo interinamente de árabe sin hurí,…
¿Imaginas acaso la amargura que hay en no convivir los episodios de tu vida pura? Me está vedado conseguir que el viento y la llovizna…
A Rafael López. Mi corazón leal, se amerita en la sombra. Yo lo sacara al día, como lengua de fuego que se saca de un…
Si yo jamás hubiera salido de mi villa, con una santa esposa tendría el refrigerio de conocer el mundo por un solo hemisferio. Tendría, entre…
Por débil y pequeña, oh flor de paraíso, cabías en el vértice del corazón en fiesta que te quiso. Salíamos al campo y tu cuerpo…
Yo tuve, en tierra adentro, una novia muy pobre: ojos inusitados de sulfato de cobre. Llamábase María; vivía en un suburbio, y no hubo entre…
Se distraen las penas en los cuartos de hoteles con el heterogéneo concurso divertido de yanquees, sacerdotes, quincalleros infieles, niñas recién casadas y mozas del…
¿Dónde estará la niña que en aquel lugarejo una noche de baile me habló de sus deseos de viajar, y me dijo su tedio? Gemía…
Fuensanta: las finezas del Amado, las finezas más finas, han de ser para ti menguada cosa, porque el honor a ti resulta honrado. La corona…
Hoy te contemplo en el piano, señora mía, Fuensanta, las manos sobre las teclas, en los pedales la planta, y ambiciona santamente la dicha de…
A Pedro de Alba Con planta imponderable cruzas el mundo y cruzas mi conciencia, y es tu sufrido rostro como un éxtasis que se dilata…