Fuensanta: dame todas las lágrimas del mar. Mis ojos están secos y yo sufro unas inmensas ganas de llorar. Yo no sé si estoy triste…
Mediano
5,364 poemasA la señora Laura Martínez de Alba Resígnanse los novios con subconsciente pánico, al soso parabién del concurso inórganico. Al fin, va la consorte al…
A la cálida vida que transcurre canora con garbo de mujer sin letras ni antifaces, a la invicta belleza que salva y que enamora, responde,…
A Enrique González Martínez Hoy, como nunca, me enamoras y me entristeces; si queda en mí una lágrima, yo la excito a que lave nuestras…
Para el libro de Enrique Fernández Ledesma Éramos aturdidos mozalbetes: blanco listón al codo, ayes agónicos, rimas atolondradas y juguetes. Sin la virtud frenética de…
Vive conmigo no sé qué mujer invisible y perfecta, que me encumbra en cada anochecer y amanecer. Sobre caricaturas y parodias, enlazado mi cuerpo con…
A Jesús B. González He de encomiar en verso sincerista la capital bizarra de mi Estado, que es un cielo cruel y una tierra colorada.…
En la muerte de José Enrique Rodó. En la quieta impostura virginal de la noche que cobija al amor con un tenue derroche de luceros,…
A Antonia Mercé Ya brotas de la escena cual guarismo tornasol, y desfloras el mutismo con los toques undívagos de tu planta certera que fiera…
Enigma de la azucena esquinada que orna la cadavérica almohada; encima del soltero dolor empedernido de yacer como imberbe congregante mientras los gatos erizan el…
Me impongo la costosa penitencia de no mirarte en días y días, porque mis ojos cuando por fin te miren, se aneguen en tu esencia…
Volando del vértice del mal y del bien, es independiente la saltapared. Y su principado, la ermita que fue granero después. Sobre los tableros de…