Débil mortal no te asuste mi oscuridad ni mi nombre; en mi seno encuentra el hombre un término a su pesar. Yo, compasiva, te ofrezco…
Largo
1,977 poemasEn la noche y bajo una muda elocuencia de piedra, la sombra de los cipreses es como un grito en la niebla. Coros de voces…
CANCIÓN DE LA SEÑORA LUISA SIGEA DE VELASCO, DECLARANDO: habui menses vacuos et noctes laboriosas, et numeravi mihi. Pasados tengo hasta aora muchos meses y…
No es él el que me lleva? Es mi vida que en su vida palpita. Es la llamada tibia de mi alma que se ha…
Juventud, divino tesoro, ¡ya te vas para no volver! Cuando quiero llorar, no lloro... y a veces lloro sin querer... Plural ha sido la celeste…
No yo no soy el escriba ni el pintor yo no soy el que manda en las palabras. Mi nombre no fue encerrado en tinta…
Eres perfecto en el interior de tu apartado corazón: en él estuvo desde el inicio la acostumbrada carne en él se reúnen todavía la piedra…
Si miramos el desierto como un cuero de camello aplastado por la luz no podremos ver cada partícula que a cada instante abandona su grano…
La mujer enviejada se mueve adentro de su túnica y sus paños pintados con el color de la luz que está detrás de la luz.…
He poblado tu vientre de amor y sementera, he prolongado el eco de sangre a que respondo y espero sobre el surco como el arado…
Con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, no corta el mar, sino vuela un velero bergantín; bajel pirata que llaman, por…
Un país donde el mar y la carne fueran un [templo donde el cuerpo y el agua al unirse donde la partición de los ojos…