Miro hacia el jardín y mis pupilas sorprenden la fugacidad de un relámpago Tal vez no existo soy sólo un espejismo que amarillea la lóbrega…
Largo
1,977 poemasNo me hables. No me hables porque las palabras, asesinas, callan las emociones. Palabras verdugos, testigos de la muerte del tiempo, palabras que nos echan…
¡Ah, nada, nada es mío! Ni el tono de mi voz, ni mis ausentes manos, ni mis brazos lejanos. Todo lo he recibido. Ah, nada,…
A Minerva Margarita Villarreal Serán estas cuatro paredes la hoja que por años has buscado, a la vuelta de tus días escucharé de ellas las…
Si ves mi pastor, háblale, Llorente; dile mi dolor, mira si lo siente . Dile con cuidado, y bien dicho, pastor, que por qué ha…
Vuestra soy, para vos nací; ¿qué mandáis hacer de mí? Inaccesible grandeza, eterna Sabiduría y bondad del alma mía, Dios, un ser, poder y alteza,…
Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis: si con ansia sin igual…
En aquella esquina de la Rue Duphot, un soldado cae de una bolsa de papel y acribilla a una bailarina. El muchacho que cruza la…
La soledad es un reflejo de las horas dichosas Por su espiral las zonas blancas Que aparecen como causa de las negras Vierten en la…
¡Oh dulce noche, que mueve los estambres con su sombra silenciosa que es luz para la sangre! Tú posees la fatiga que requiere mi descanso,…
Había mucho de angustia en mi necesidad de herir aquella sombría ternura que amenazaba complicar mi vida.» M. Yourcenar, Memorias de Adriano. Tenía mi juventud,…
Una vez más los buitres desgarrarán el centro de su figura rota. Desde la piedra falsa que grita y descontrola, se estremece la celda que…