Mínimamente y esencial, quería su hora de amor. Como Dios la suya de creación, como Luzbel la suya de maldad. Unica, que le configuraría, recién,…
Largo
1,977 poemas-Mira, Zaide, que te digo que no pases por mi calle, no hables con mis mujeres, ni con mis cautivos trates, no preguntes en qué…
Cuando el mirlo, en lo verde nuevo, un día vuelve, y silba su amor, embriagado, meciendo su inquietud en fresco de oro, nos abre, negro,…
Mirringa Mirronga, la gata candonga va a dar un convite jugando escondite, y quiere que todos los gatos y gatas no almuercen ratones ni cenen…
"¡Piedad, piedad, Dios mío! ¡Que tu misericordia me socorra! Según la muchedumbre de tus clemencias, mis delitos borra. De mis iniquidades lávame más y más;…
Miss X, sí, la menuda Miss Equis, llegó, por fin, a mi esperanza: alrededor de sus ojos, breve, infinita, sin saber nada. Es ágil y…
Si tu alma pura es un broche que para abrirse a la vida quiere la calma adormecida de las sombras de la noche; si buscas…
Ah, nunca, nunca más la conocida ternura, la palabra pequeña, familiar, que cabía en mi boca. Nunca ya mi cabeza segada dulcemente por la mano…
DE California traje un múrex espinoso, la sílice en sus púas, ataviada con humo su erizada apostura de rosa congelada, y su interior rosado de…
https://www.poemas-del-alma.com/gabriel-celaya-momentos-felices.htm
El beneficio de efigie no lo era (ni detrás de las madréporas el estruendo en su otero otra vez) y tú, estados de ti por…
A Ricardo Cano Gaviria La ciudad que me rodea Y se duplica en los charcos de la lluvia Tiene un ropaje de sombras. El viento…