Un coro de ángeles juega con sus voces: trisagios, improperios, dies irae; antífonas, kirieleison, misereres; benedictus, baladas, sinfonías; magníficat, angélicas, salmodias... Los ángeles se cansan…
Poemas de Luzmaria Jimenez Faro (14)
De este talado tránsito del que nunca podrás vol- ver sobre tus huellas, lo verdadramente útil es el tiempo. Tal vez nunca ha tenido buena…
¡Ciudad mía! Hablo de ti, de tu opulento parque. Allí, donde tus árboles crecían con la misma ternura que mi infancia. Hojas...pájaros...ramas desprendidas por un…
Dicen que llevas una venda... Otros hablan de tu total ceguera, y yo... ni siquiera podría comentarte nada de nuestro encuentro. Sí, sé de aquella…
Fueron tus manos tercas y desnudas las que me deshojaron. Yo fui la eterna margarita del sí y del no: pétalo a pétalo talada en…
Y se abrió esa Janua caeli para llenar tu hogar de acompañadas horas. Crecieron tras de ti predestinados frutos. Han llovido los mayos y dorado…
Cuando estoy contigo no cambio la gloria por la dicha grande de estar en tu historia. Madrid era la luz y la penumbra en los…
Para contar cualquier historia vieja. Para que el tiempo reconozca que sangre, o grito, o verso es vida. Para de- cir tu nombre y no…
Ódiame por piedad, yo te lo pido, ódiame sin medida ni clemencia. Odio quiero yo mejor que indiferencia, porque solamente se odia lo querido. Querida…
Reloj: no marques las horas porque voy a enloquecer; ella se irá para siempre cuando amanezca otra vez. Para ti, compañero de todas las horas.…
Rosas con alas en el aire mudas. Latido sin latido de la sangre. Relámpago de pura luz sin trueno. Música que, sin notas, acompaña. La…
Usted y yo tenemos una cita. Sé que jamás se retrasó en la hora. Tal vez pueda darme algo de tiempo para mirar mi vida.…