Tómame, oh noche eterna, en tus brazos y llámame hijo. Yo soy un rey que voluntariamente abandoné mi trono de ensueños y cansancios. Mi espada,…
Poemas de Fernando Pessoa (36)
¡Ah, ese frescor en la cara de no cumplir un deber! Faltar es, positivamente, estar en el campo. ¡Qué refugio, que no se pueda tener…
Mi alma se rompió como un cuenco vacío. Cayó escaleras excesivamente abajo. Cayó de las manos de una criada descuidada. Cayó, y se hizo más…
El poeta es un fingidor. Finge tan completamente que llega a fingir que es dolor el dolor que de veras siente. Y los que leen…
Entre el árbol y el verlo, ¿Dónde está el sueño? ¿Qué arco del puente más vela Dios?...Me entristece No saber si esa curva del puente…
Cerca con grandes muros aquél que te sueñas. Después, donde es visible el jardín a través del portón de reja adecuada, pon las flores que…
Desconocida y sucia criatura que juegas delante de mi puerta no te pregunto si me traes un mensaje de los símbolos. Encuentro gracia en ti…
Loco, sí, loco, por querer grandeza cual la Suerte no da. En mí no cupo toda mi certeza; por eso donde el arenal está quedó…
El amor es una compañía. Ya no sé andar solo por los caminos, Porque ya no puedo andar solo. Un pensamiento visible me hace andar…
Los dioses venden cuando dan. Gloria se compra con desgracia. ¡Pobres felices, porque sólo son lo que pasa! ¡Baste a quien baste lo que bástale,…
Ojalá fuera mi vida un carro de bueyes que mañanita temprano chirriando va por el camino y que hacia de donde vino volverá después, casi…
Empiezo a conocerme. No existo. Soy el intervalo entre lo que deseo ser y los demás me hicieron, o la mitad de ese intervalo, porque…